CINES Y TEATROS ANTIGUOS DE VITORIA-GASTEIZ. 1. Los primeros teatros

Ante todo, recordar que el ánimo y objetivo de este blog es simplemente aprender, y tras ello compartir y divulgar, sin esperar que estos post sean nada serio ni escolástico, simplemente una difusión sencilla a otras personas como yo, de historias de nuestra ciudad. Por ello debo agradecer a los verdaderos estudiosos y sabios y en este caso a la gran obra que os aconsejo tener en casa a todos los que os gusta el cine, el teatro y la historia en general, una obra de Juan Carlos Centeno (1999) titulada “Los teatros y cines de Vitoria. Una arquitectura para el espectáculo” y que también podréis adquirir en AMAZON. También mencionar el imprescindible libro “Memorias de antaño” de Ladislao Velasco, del año 1889, para cualquier persona que quiera conocer la Vitoria de hace unos siglos, hasta casi el siglo XX, que puede descargarse gratuitamente de la red.

Otras entradas sobre el tema:
0. CINES Y TEATROS ANTIGUOS DE VITORIA-GASTEIZ (resumen) ,
2. CINES Y TEATROS ANTIGUOS DE VITORIA-GASTEIZ. El Teatro Principal antiguo. El gran coliseo de la ciudad

EL PRIMER TEATRO: UN GRANERO JUNTO A LA ALHONDIGA VITORIANA

Resumiremos la historia del teatro hasta el siglo XVII en cuatro letras, simplemente para enmarcar este espacio: En la Edad Media sólo se puede hablar del teatro que solían hacerse dentro de las iglesias, con fines didácticos (auto sacramentales) y moralistas o de algunas pequeñas compañías en la calle. Con el siglo de Oro español las cosas empiezan a cambiar con grandes autores en la península. En los siglos XVI y XVII se construirán los primeros locales específicos para teatro, que hasta ahora se solían hacer en corralas, o lugares similares.
En la pequeña villa de Vitoria el primer gran teatro “de verdad”, estable y duradero fue el Teatro principal, ya a principios del siglo XIX. No obstante existieron otros teatros, más provisionales durante los siglos XVII y XVIII que son los que tratamos ahora:

El primer intento de teatro estable y cerrado fue en 1617. Se pensó hacerlo aprovechando el patio de uno de los hospitales que había en Vitoria (Santiago y Santa María), como ya existía en alguna otra provincia y con un doble fin: aprovechar dicho espacio y obtener ingresos para la fundación del propio hospital. Tras diversas discusiones se optó por hacerlo dentro Hospital de Santa María. Se realizó todo el proyecto arquitectónico de una forma exhaustiva: medidas, formas, costos… pero al final, tras muchas discusiones y habiendo mucha gente en contra (hijosdalgo principalmente), se desestimó por los inconvenientes que sufrirían las personas enfermas que estuvieran en el hospital. En la foto, Acta del Ayuntamiento del 17 de mayo de 1617 en la que estima la necesidad de construir un teatro estable para la ciudad

El segundo intento, que ya fructificó, fue en 1622. Fue el CORRAL DE COMEDIAS DE LA ALAHONDIGA O TATRO-GRANERO (aunque finalmente tuvieron que “trampear” un poco para poder construirlo):

La alhóndiga , o “Casa del Peso” se situaba, desde el siglo XVI en lo que era la Plaza del Mercado o Plaza Vieja (un espacio que hoy lo componen la Plaza de la Virgen Blanca, la zona de Arquillos de Mateo Moraza y la Plaza Nueva).
Estaba la alhóndiga situada en la parte alta, en lo que hoy sería la primera vecindad de los Arquillos y calle Mateo Moraza, pegando a San Miguel. Era un edificio noble, con dos pisos, coronado con una torre espadaña y su fachada en planta baja, con 7 arcos y miraba a la Plaza Vieja, hoy Plaza de la Virgen Blanca (en ella se ubicó también el propio Consistorio antes de existir el de la Plaza Nueva) .
Al lado había un mercado cubierto llamado “El Ala”, que era poco más que una tejabana para labores de mercado. Ese año de 1622 se realizó el proyecto del teatro justo al lado de la alhóndiga y Ala. Pero los hidalgos y el clero estaban en contra, tanto por aspectos estrictamente moralistas religiosos como porque al teatro lo consideraban cosa de plebe y además quedaba demasiado cerca de la Iglesia de San Miguel, dejando justo un pasillo entre el pórtico y el granero-alhondiga.
El Ayuntamiento finalmente tuvo que pedir permiso al Reino para la construcción del teatro pero el 2 de febrero de 1626 el rey Felipe IV otorgó la construcción simplemente de un granero al lado del “Ala”. En la foto siguiente podéis ver un fragmento de un cuadro al óleo de 1862 que encargó el Ayuntamiento copiar del original de Benito casas de 1838 (uno de los planos más antiguos que existen de la ciudad, que a su vez sería copia de algún cuadro de 1650), titulado “Vista de Vitoria”. En la parte central de la imagen, se ve la alhóndiga, con sus arcos, bajo San Miguel y la cárcel e iglesia de San Vicente. Ahí se ubicaba también este primer teatro vitoriano.

El ayuntamiento sin embargo deseaba tener el teatro y lo que hizo fue modificar la estructura de lo proyectado para el granero con el fin de que pudiera utilizarse también como teatro (en la foto, del libro indicado en el encabezamiento, se ve el proyecto del teatro diseñado al principio).
Y así fue, se tienen noticias de que ya en 1633 se hicieron funciones teatrales en el granero-teatro (el cual, aparte de los conflictos entre los diferentes tipos de usuarios que provocaba estar ambas cosas juntas, cada vez que había alguna representación, antes debían vaciarlo entero y acondicionarlo para las funciones). Así estuvo utilizándose el teatro-granero hasta finales del siglo XVIII ya que en 1796 fue demolida la Alhóndiga para poder hacer los arquillos de detrás de la Plaza Nueva (tras ello Alhondiga se emplazó provisionalmente en los bajos del antiguo Hospital de Santiago y desde 1827 y hasta 1904 al lado de la iglesia de San Vicente, donde luego se instaló el parque de bomberos y más tarde el DEMSAC).
Todavía unos años, el granero que quedaba, ya muy destartalado, se utilizó para teatro (hasta 1801 en que les dieron permiso para instalarse en los arcos de la Plaza Nueva (durante unos años tan solo).

En el relato que hizo de su Viaje por España la Señora Condesa D’Aulnoy, en 1679, se hace mención a este teatro:

“…..Cuando estuve algo repuesta del cansancio producido por el viaje, me propusieron para distraerme acompañarme a ver una comedia; [……] para entrar en la casa donde la comedia debía representarse. Apenas me vi en la sala, escuché a mi alrededor un grito confuso de muchas voces que repetían ¡Mira, mira!
El decorado del teatro no era muy hermoso; el escenario se alzaba sobre unos toneles y unas tablas desunidas y mal puestas, las ventanas abiertas de par en par dejaban paso a la luz, pues allí no había ni antorchas ni teas, que aumentaran la ilusión del espectáculo. Se representaba la Vida de San Antonio, y cuando los cómicos decían algo que gustaba, el público repetía: ¡Víctor Víctor!
Esto es costumbre aquí. El encargado de representar al diablo iba vestido como los demás, llevando solamente, para distinguirse de todos, medias coloradas y dos cuernos en la frente. La comedia tenía sólo tres actos, y en los intermedios representaban bailes y sainetes, acompañados aquéllos por el compás de arpas y guitarras, salpicados éstos por los chistes, algunas veces bien insustanciales,del gracioso. Las cómicas danzan con la cabeza cubierta por un sombrerillo y tocando las castañuelas; en la zarabanda corren velozmente; su estilo no se parece poco ni mucho al francés; aquí las bailadoras mueven mucho los brazos y pasan con frecuencia la mano por encima del sombrero y por delante del rostro, con una gracia muy singular y atractiva; tocan las castañuelas primorosamente.
No imaginéis a estas cómicas de que hablo inferiores a las de Madrid. Las que figuran en los espectáculos que para el rey se celebran son algo mas elegantes, pero las otras, aun las dedicadas a representar comedias famosas son en su mayoría muy ridículas. El público también aparece inconveniente algunas veces; por ejemplo, cuando San Antonio reza un confiteor (y lo hace con mucha frecuencia), los espectadores se arrodillan acompañando los mea culpa con tan fuertes golpes que parecen suficientes para hundir el pecho.
[……] no puedo resistir el deseo de apuntar una moda extraña: todas las señoras de esta sociedad abusan tanto del colorete que se lo dan sin reparo desde la parte inferior del ojo hasta la barba y las orejas, prodigándolo también con exceso en el escote y hasta en las manos; nunca vi cangrejos cocidos de mas hermoso color.
En Vitoria, 24 de febrero de 1679”

EL TEATRO DE CANUTO

Hasta 1806 Vitoria dejó de contar con teatros estables tras demoler el granero. El Ayuntamiento ya en 1801 propuso edificar un teatro (el que luego será el Principal, en los terrenos que ocupaba el antiguo Hospital de Santiago que en ese solar se ubicaba), una vez se construyera el nuevo Hospital y se trasladara todo allí. Sin embargo esta construcción se retrasó muchísimo: primero porque hasta 1804 no se empezó a construir el nuevo y segundo porque en 1807 las tropas napoleónicas primero y posteriormente las tropas españolas, ocuparon el Hospital. Así que hasta 1820 no pudo por fin trasladarse el Hospital y empezar a construirse en el solar.
Entre medio las representaciones teatrales volvieron a hacerse en locales poco acondicionados: así se sabe de representaciones en unos almacenes de la calle Nueva (1801), en el portal de la cárcel (que estaba bajo San Vicente y se acondicionó para ello durante unos meses en 1805), en un trinquete que había en la calle Pintorería (1805)….
En 1806 se logró por fin hacer un teatro estable (aunque mediante un contrato provisional, hasta la construcción del nuevo). Lo hizo un empresario, Sebastián Canuto de Aguirre y para ello firmó un contrato por 6 años (en que se supone que el Hospital de Santiago ya se habría trasladado). El lugar elegido fue la antigua carnicería-matadero que estaba entre las calles Las Escuelas y Gasteiz. Tras muchos pleitos con vecinos de inmueble por fin pudo terminarse y se inauguró el 22 de septiembre de 1806 con la compañía de Antonio Solís.
Poco duró, ya que en 1807 fue ocupado por los franceses para su carnicería, y también posteriormente fue utilizado como matadero durante dos años y medio (hasta 1811). Tras ello volvió a condicionarse como teatro pero en 1814, tras cumplir el contrato de seis años, fue obligado a cerrar (a pesar de que no se había todavía desalojado el hospital Santiago)
Tras tres años sin teatro, en 1817, viendo los retrasos, se volvió a conceder permiso a Canuto para usar la carnicería vieja como teatro. La reinaguración tuvo lugar el 19 de septiembre de 1817 con la compañía Josef García Gamborino. Siguió funcionando hasta que se construyó el teatro Principal.

OTROS LOCALES TEATRALES EN EL SIGLO XIX

Antes de entrar en el gran Coliseo, el Teatro Principal (que por su importancia merece por lo menos un post entero para él solito), solamente citar el resto de locales estables dedicados al teatro y al cine que hubo en el siglo XIX. Locales que, a nivel más pequeño generalmente, también ofrecieron teatro en ese siglo:

GABINETE DE LECTURA, sociedad cultural creada en 1840, la primera tertulia de lectura de España. Daba funciones de teatro esporádicamente. Posteriormente se cambió el nombre a “Casino Vitoriano”, hasta que fue absorbido por El Círculo Vitoriano en 1884

EL LICEO ARTÍSTICO Y LITERARIO (también llamado el Teatrillo): Fue la más importante sociedad cultural que hubo en el siglo XIX (creado en 1841) (con permiso del “Ateneo”. Era una sociedad artístico-literaria con sede en la calle Pintorería (aunque en 1845 se le dio entrada por la calle Cuchillería) y tenía un salón de actos donde se representaban obras musicales, lecturas y dramatizaciones teatrales, sobre todo con actores-socios aficionados de la ciudad). En esta foto que acompaña al texto, la portada del Reglamento de dicho Liceo, de fecha 1 de abril de 1842.

EL CÍRCULO VITORIANO, fundado en 1864 y presente todavía hoy en la ciudad,

LA MINERVA, sociedad recreativa y literaria (finales de 1846) y que duró muy poco (menos de dos años)

– El CASINO ARTISTA VITORIANO (1886) podéis ver más de esta Institución en ESTE ENLACE 

Otras sociedades con locales: Minervilla, La Aurora, Salón vascongado, Círculo filarmónico, La Esmeralda, La danza, Sociedad artístico militar, El recreo, Salón artístico vitoriano, La Lira, La comedia, El Liceo Rios, la Terpsicore…

En la foto, el teatro de Liceo, según el diario EL LIRIO, de fecha 22 de enero de 1846:

A estas alturas, me gustaría también citar a uno de los alcaldes de Vitoria de ese siglo, D. Ladislao de Velasco, un articulista, escritor, cronista y sobre un amigo de la cultura en general que hizo, junto a tantos otros burgueses liberales progresistas, muy comprometidos con el progreso cultural, científico y cultural, que esta ciudad se conociera como “La Atenas del Norte”. VER ENLACE 

No quería acabar este post sin hacer dos menciones honoríficas y con mayúsculas para estas dos grandes instituciones, que aunque no fueran teatrales, hicieron que la cultura en general, incluida la teatral, fuera importante en la ciudad :

– La REAL SOCIEDAD BASCONGADA DE AMIGOS DEL PAIS, la primera sociedad ilustrada de España: fundada en 1764 en Gipuzkoa y cuyos orígenes fueron las tertulias que se celebraban en el palacio de Intsausti, en Azkoitia, bajo el impulso del conde de Peñaflorida, Xavier Mª de Munibe). Un año más tarde el proyecto ilustrado guipuzcoano lograba aunar a las tres Provincias Vascongadas Esa unión quedó simbolizada por tres manos unidas (irurac bat), representadas en su origen en un grabado de Salvador Carmona, y que hoy, después de 250 años, siegue siendo su logotipo.
Su objetivo era: “cultivar la inclinación y el gusto de la Nación Bascongada hacia las Ciencias, Bellas Letras y Artes, corregir y pulir sus costumbres, desterrar el ocio y sus funestas consecuencias y estrechar más la unión de las tres Provincias de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa, y de todo el País Vasco”.

El ATENEO CIENTÍFICO, LITERARIO Y ARTÍSITICO DE VITORIA (fundado en 1886), la auténtica máquina de vapor de la cultura vitoriana en el siglo XIX, el cual, estoy seguro, merecerá un post por mi parte algún día, o mes o año de estos…

Y tras todo esto y el Teatro Principal que veremos en el segundo capítulo……, llegó el cine. Hasta pronto, espero.

Un comentario en “CINES Y TEATROS ANTIGUOS DE VITORIA-GASTEIZ. 1. Los primeros teatros”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *