LA PRIMERA FOTOGRAFÍA (DE BUENA CALIDAD) DE UN ECLIPSE SOLAR TOTAL SE REALIZÓ EN… ÁLAVA, EN 1860.

Esta es una historia de Álava, segunda parte de la historia de ese eclipse que puso a este Territorio en la portada científica mundial, el primero dedicado a Vitoria-Gasteiz (Ver enlace: «EL ECLIPSE TOTAL DE SOL DE 1860, OPORTUNIDAD HSTÓRICA DE VITORIA-GASTEIZ»).
En esta entrada se hablará sobre todo de Warren De la Rue, que estuvo en Rivabellosa y consiguió las primeras fotos de calidad de un eclipse total. En una tercera parte hablaré del eclipse de la mano de otros dos de los grandes astrónomos que vinieron y se instalaron en Álava: Airy y Struve): (Ver enlace: «El eclipse de 1860 en Álava- Pobes y Hereña, zona cero de grandes astrónomos europeos»)

En muchos sitios puedes aún leer: «La primera foto de un eclipse solar total se hizo en Álava en el siglo XIX».
Incluso podrás leerlo en sitios científicos, diarios…, yo mismo lo creía, claro, y así se iba a titular esta entrada, pero al profundizar descubrí que no era cierto, así que al César lo que es del César y de ahí el paréntesis que puse al título.
Eso sí, esta foto realizada EN ÁLAVA FUE la MÁS IMPORTANTE, LA PRIMERA FOTO CON CALIDAD DE LA CORONA SOLAR, la foto con la que se cambiaron algunas teorías astronómicas de esos años. Así que Álava, por derecho propio, está en la historia de la astronomía, y en la primera página de la fotografía y astronomía solar.
(según el prestigioso matemático Jesús Ildefonso Díaz Díaz, las de Álava fueron las “primeras fotografías de la historia, de la corona solar y de las protuberancias solares”).

Los nombres propios de esta historia son: Rivabellosa, Pobes, Hereña, Vitoria-Gasteiz…., y el químico, fotógrafo, empresario, inventor y astrónomo Warren de la Rue. Vamos a ello:

EL ECLIPSE EN ÁLAVA: RIVABELLOSA, POBES, QUINTANILLA, HEREÑA…

Ya hemos leído en la anterior entrada del eclipse sobre los importantes científicos internacionales que viajaron a España en general y a Vitoria-Gasteiz en particular, para estudiar este fenómeno.
Al resto de Álava también acudieron importantes investigadores, tanto extranjeros como españoles. He aquí los más importantes que he visto en todo lo leído (con cada expedición había además un ingeniero ferroviario asignado y diversos ayudantes para los diferentes transportes de los equipos):
En Pobes: la delegación rusa del Observatorio central de Pulkova se instaló en el pueblo, al lado de la iglesia, con el principal astrónomo, con los ruso-alemanes Otto Wilhelm von Struve (director del observatorio) y  Herr Stronglein. Cerca, en la Colina de Santa Marina, a unos 4-5 km de Pobes), el prof. A. Winnecke (astrónomo asistente de Struve en el Observatorio) y el Sr. C. Weiler (ingeniero ferroviario asignado), y  en el Alto de Urbaneja, en la misma zona anterior, el agregado y pensionado por Portugal en Pulkova, subTeniente F. A. Oom. (De estos, y de los siguientes de Hereña, se hablará en la tercera entrada anunciada al principio). Dibujo de Oom:

– Muy cerca de Pobes, en Hereña (en la Colina de San Lorenzo) otra expedición inglesa con el famoso primer astrónomo real y director del Observatorio de Greenwich,  Sir George Biddell Airy, acompañado de su hijo astrónomo Wilfrid Airy, la hija H. Airy y de su esposa Richarda Airy, así como el ingeniero ferroviario asignado, Stead, y nueve hombres para transportar los instrumentos. Foto de Sir Airy y un dibujo de las protuberancias vistas por su hijo Wilfrid:

En Rivabellosa  la expedición inglesa de Warren de la Rue, acompañado de sus ayudantes Edward S.  Clark (ayudante e intérprete), Robert Beckley (asistente del observatorio de Kew), George Downes (fotógrafo y editor, de los más prestigiosos de Inglaterra), J. Reynolds (asistente fotográfico) y E. Beck. 

También estuvieron otros científicos o personajes menos conocidos (en algún relato de la época se habla de hasta 50 personas (ahí contaremos a Ramon y Cajal y su padre) , sin especificar si eran astrónomos o de qué país, en esta zona). También le acompañaba su esposa, Georgiana De la Rue (de soltera Bowles), quien ayudaba a Warren con la fotografía en general. En este lugar se agolpaban además has 200 curiosos que llegaron de Rivabellosa, Miranda de Ebro, y otros pueblos y ciudades de alrededor y de otras provincias. Hay que reconocer también que, de acuerdo a lo investigado por Alberto Areta, con las coordenadas escritas por De la Rue, el lugar exacto  donde ubicó el fotoheliógrafo fue una finca que estaba ya en el término municipal de Quintanilla de la Ribera.
En las cercanías de Anda, expedición inglesa con el Rev. Charles Pritchard, Russell Scott, Van Fasel y Arthur Wrigth.
En Peñacerrada-Sierra Toloño:  los ingleses Capitán W.S. Jacob, profesor R. Grant y el doctor M’Taggart. Además en la «Colina de La Cantabria»: Mr. J. G. Perry y Prof. William Pole
En Laguardia: Los ingleses Reverendo H.S. Atwood,  Rev. Charles Gray y Sir Francis Galton (antropólogo y primo de Charles Darwin). Los dos primeros tenían encomendado estudiar las «Protuberancias Rojas», y Galton hacer experimentos sobre el calor irradiado por la Corona aunque se le rompió uno de los termómetros y por ello dedicó mas tiempo a estudiar y dibujar la corona. Este es el famoso dibujo que hizo:
En Llodio (Areta-Monte Arraño)
: los ingleses Mr. E. W. Murray, Mr. John Stronglein y John Rubenbach. Dibujo de Murray:
En Amurrio: Henry Vignoles, C. J. Vignoles, J. N. Shoolbred, T. V. Croudace, Henry Le Small (Lecamaña, Amurrio, cerca de Orduña)
– En los alrededores de Orduña: los ingleses Mr. Robert Reynolds, Mr. Thomas Pamler, Mr. H. M. Mathews, Mr. F. Simon, Sr. Henry Greenbank, Mr. John Wright (ubicado en «Gujuli, cerca de Orduña»)
Además, ya muy cerca de Miranda de Ebro
 o en dicha localidad (sin saber si era ya Álava o Miranda), los ingleses Walter Beck, Joshua R. Roberts, Joseph Beck, F. M. WeedonPreston, Joseph Bouomi y el francés Le Rieque de Monchy. Dibujos de Weedon y Bonomi:

LA EXPEDICIÓN HIMALAYA: Todas las delegaciones inglesas y las rusas de Pobes y otra de Noruega, llegaron gracias al director del Observatorio de Gremwich y astrónomo real G. B. Airy, quien ya en noviembre de 1859 solicitó que se considerara destinar un barco acudir al eclipse en España.  Finalmente, se destinó un gran buque de vapor, el HMS Himalaya. Primero fue a Bilbao y desembarcó a varios científicos, que fueron a Vitoria, Rivabellosa y Pobes, y luego en Santander el resto.  Airy conocía el fotoheliógrafo de Kew, diseñado por De La Rue por lo que puso todo su empeño en que el instrumento se transportara a España a pesar de su peso y tamaño (y tener que construir todo un pequeño «edificio» y cuarto oscuro, ya que las placas de colodión han de revelarse inmediatamente). También hay que agradecer el éxito de todas estas expediciones a Charles Vignoles, Ingeniero Jefe del Ferrocarril Tudela-Bilbao, quien  proporcionó ayuda muy valiosa por ser conocedor de toda la zona y tener numerosos contactos. Fue él quien convenció a Warren, Airy y otros a no quedarse en Bilbao o Santander sino meterse al interior, un acierto porque el norte estuvo muy nublado. En el propio barco ya se asignaron las estaciones de visualización a cada grupo científico y a Airy le tocó , junto a su familia, Struve, Oom y Winnecke, Pobes, y a De la Rue  y otros le tocó Rivabellosa. 
El viaje de ida empezó el día 7. Nuestro fotógrafo, Warren De La Rue, sin restricciones ya, se trajo el fotoheliógrafo, el aparato fotográfico auxiliar, el refractor Dallmeyer de 3 pulgadas, los cronómetros, los instrumentos meteorológicos y de topografía, un observatorio fotográfico completo de madera y telas, con su cisterna, lavabo, tanques, herramientas de ingenieros y carpinteros, 63 kg de agua destilada, estufa, provisiones…,  casi dos toneladas. Estos son los que desembarcaron en Bilbao (puede que falte alguno, claro): G. B. Airy, Richarda Airy (esposa y ayudante), Wilfrid Airy (hijo, astrónomo ayudante), H. Airy (hija), Reverendo H. A. S. Atwood, Joseph Beck, Walter Beck (ayudante de Joseph), José Bonomi, Warren De La Rue, E. Beck, Beckley, Downes y  Reynolds (los 4, ayudantes de Warren), Francis Galton, Profesor Grant, Charles Gray, Capitán Jacob, Dr. M’Taggart, Reverendo J. S. Perowne, J. G. Perry, Profesor Pole (acompañando a Perry), Reverendo C. Pritchard, V. Fasel (asistente de Pritchard), Russell Scott, Otto Struve, Hija de Struve, M. Oom y M. Winnecke (ayudantes de Struve), Reverendo O. Vignoles y su esposa, John Wright).

El Himalaya llegó a Bilbao el día 9 y al día siguiente ya estaban de camino hacia sus estaciones correspondientes. El viaje de regreso se retrasó unos días debido a una «Fiesta de Toros» y finalmente regresaron al Himalaya el 26 de julio llegando a Portsmouth a las 16:00 h. del sábado 28 de julio. Por cierto, Vignoles, que tanto había trabajado, estuvo en el Gorbea, y allí no pudo ver el eclipse por estar con nubes. Una pena tanto esfuerzo y sin esa recompensa directa.

LA FOTOGRAFÍA DE WARREN DE LA RUE EN RIVABELLOSA (en el término municipal de Quintanilla)

El 10 de julio la expedición de De la Rue partió de Bilbao hacia Rivabellosa y el 11 llegaron y se hospedaron allí  gracias al alcalde Civilio Guinea y una hospedería que tenía.  De La Rue seleccionó como lugar de observación una de trilla  nivelada y dura, y con un suministro de agua cercana, que ya estaba en el término de Quintanilla de la Ribera (el dueño iba a usarla al día siguiente para la trilla pero al enterarse de que De la Rue la había elegido, la prestó rápidamente y sin cobrarles nada).

Fotografía de Rivabellosa que De la Rue puso en su libro de 1862. Es un fototipo que fue realizado por el fotógrafo Paul Partsch. La casa todavía hoy existe:

Para realizar las fotos usó el Fotoheliógrafo de Kew, un aparato diseñado por el propio Warren y fabricado en Londres por Andrew Ross, específico para realizar fotos del sol sobre placas de cristal con la técnica de colodión húmedo.
Construyeron el día 13 la caseta de madera para el fotoheliógrafo y cuarto oscuro, que iba cubierto con una lona con un espacio de tres centímetros, que se mantenía húmeda para reducir la temperatura en el cuarto oscuro por evaporación.  En la fotografía siguiente, se puede ver el Fotoheliógrafo de Kew (quitadas las tablas de la caseta que lo cubrían para que se vea). Warren está a la izquierda, junto los ayudantes Beckley (mirando un cronómetro a sus pies), Clark (de negro, con una vela encendida en la mano con la que se cortaba el hilo para conseguir la rapidísima exposición) , Reynols (con un portaplacas en la mano) y Downes (a la entrada del cuarto oscuro). Más abajo, ilustración tomada de la foto, que se publicó en el «London News» de 15-8-1860 y que Warren incluyó en su libro de 1862.

El día 14 ya tomaron una foto del sol. El día 15 hubo «una de las  tormentas eléctricas más grandiosas y terribles que había presenciado», según el propio De la Rue, y el 16 y 17 estuvo muy nublado. Sin embargo, el día del eclipse las nubes se disiparon (un pequeño accidente con unas cerillas usadas para construir cristales ahumados para los muchos vecinos que acudieron casi provoca un incendio, justo antes del eclipse).

De la Rue fue visitado el día por los astrónomos que estaban en Pobes (Struve, Otto y Winnecke) para coordinar cronómetros y experimentos. Tras el eclipse, el día 19, la expedición de la familia Airy, que estuvieron en Hereña, al lado de Pobes le visitaron también, para felicitarle. Estas son fotos de esa visita:

En esta De la Rue está sentado junto a las mujeres y Airy al lado del telescopio:

En esta está tumbado en el centro, tumbado, y  Airy al lado del telescopio (foto Real Sociedad Astronómica). Un dibujo calcado de esta foto utilizó De la Rue para poner en su libro de 1862, pero en la ilustración ya no aparece tumbado, sino que le han dibujado de pie, al lado de Airy donde antes había una mujer, para que sea más seria.

Esta otra foto (desconozco si antes o después del eclipse) está hecha con una combinación de 2 fotos y por ello Warren aparece dos veces, sentado a la izquierda, y de pie cerca del telescopio a la derecha

Esta última foto no sé muy bien de cuando es. Las personas que aparecen en ella visten completamente diferente a las que estaban en las fotos anteriores, con sobreros populares más típicos del sur o de Castilla. Podría ser (es una intuición) que fuera cuando, antes de partir hacia Bilbao, hicieron una fiesta con toros, ¿podría ser la gente que organizaba el espectáculo?.

El eclipse comenzó a la 13:48 h,  De La Rue tomó más de 40 fotos durante la parcialidad del eclipse casi todas, y dos durante los casi 3 minutos de la totalidad.  2 fotos que serán ya para siempre historia de la fotografía, astronomía… y Rivabellosa. Tras el eclipse, los días 19 y 20 también realizaron fotografías del sol y al finalizar ya desmontaron todos los aparatos para volver a Bilbao, donde embarcaron el día 26  y luego a Inglaterra, donde llegaron el 28.

Las dos fotos originales del eclipse total fueron las numeradas como 25 y 26 (las originales se guardan en la Royal Astronomy de Londres), una realizada al comienzo de la totalidad y otra inmediatamente antes del final de la misma. Ambas se tomaron con un minuto de exposición. Se imprimieron primeramente positivos en papel, sacados de los negativos de colodión originales (lo que llama en el libro «fieles reproducciones, facsimil», fotos de la láminas IX) mediante la técnica de grabado a media tinta, mezzotint, Estas son estas fotos «fac simile», las más cercanas a la realidad original, la del comienzo de la totalidad y la del final de la totalidad:

Para poder trasladar las fotografías a papel de forma masiva, algo que no podía hacerse aún directamente desde el negativo de colodión en ese año (debido a que podrían estropearse), De la Rue mandó hacer a la prestigiosa firma fotográfica Cundall & Downes copias (hicieron primero copias positivas ampliadas de colodion en vidrio y de ellos se realizaron negativos de las mismas, para luego con ellos realizar múltiples copias en papel. Estas son esas copias que aparecen en el libro (lámina IX A):

El ánimo investigador de Warren de La Rue no se quedaba ahí, puesto que todavía realizó en papel 3 fotografías más, usando las dos originales, pero retocándolas. Al tener un periodo de 1 minuto de exposición, la fotografía no es una «instantánea», sino que representa esa evolución del eclipse durante ese minuto. Por ello el diámetro de la luna es algo más largo en la dirección de movimiento de la luna que en su otro diámetro perpendicular.  Tras diversos y concienzudos cálculos con las 2 fotografías, De la Rue «retoca» las mismas ampliando o reduciendo la sombra de la luna, las protuberancias…, obteniendo 3 fotos que representarían fielmente 3 «Instantáneas» del eclipse:  la primera (Lámina X) sería la foto real del momento exacto del comienzo de la totalidad, la segunda (Lámina XI), al minuto de haber comenzado, y la tercera (lámina XII), inmediatamente antes de terminar. Estas serían estas tres instantáneas retocadas:

Además de las fotografías, por si acaso salían mal, De la Rue usó unos «oculares» ideados por él mismo y construidos para la ocasión, para poder, mediante su telescopio de 3 pulgadas, hacer ilustraciones rápidas del eclipse y sus protuberancias del mismo tamaño de que las fotografías (para luego poder compararlas). Al día siguiente, día 19, tomando como fuente sus propios dibujos en blanco y negro y sus anotaciones, realizó estos dibujos coloreados que siguen:

Primer dibujo coloreado 2 días después. Inmediatamente después del comienzo de la totalidad (lámina 7 del libro) y el mismo dibujo, tal y como se veía en el Libro manuscrito escrito poco antes:

Segundo dibujo, a los 2,5 minutos después del comienzo de la totalidad, previo al final ya  (lámina 8) y el mismo dibujo, tal y como se veía en el Libro manuscrito escrito poco antes:

Como comentamos antes, hizo casi 40 fotos del eclipse, en sus fases parciales, estas son 3 de las principales:

De la Rue era consciente de su éxito así que inmediatamente hizo llegar un mensaje a Airy, el astrónomo real que estaba cerca de él, en Hereña-Pobes, transmitiéndole su alegría por su éxito. The Times publicó al día siguiente su éxito: «2 fotos de las llamas solares, probando que estas procedían del sol»

Warren de la Rue resumió toda su experiencia en un manuscrito que luego fue publicado, incluyendo las imágenes, en 1862. Tardó mucho por la meticulosidad del propio De la Rue en hacer centenares de mediciones y, además, por la dificultad de hacer copias de los positivos de las placas de cristal de Colodion originales (éstas pudo hacerlas por un lado fotografiando copias ampliadas, (ayudado por el fotógrafo Downes, para lo que necesitaba mucha luz solar directa) y por otro lado con la técnica de la albúmina, por superposición y gracias a la ayuda de Negretti y Zambra, que hicieron negativos que luego servían para hacer copias del mismo tamaño). Precisamente por hacer copias, una de las 2 fotos, la segunda, se estropeó al deteriorarse y querer restaurarla.  Estas son la portada, primera y última hoja del manuscrito y la portada del libro publicado:

En la misma expedición de De la Rue iba el pintor y escultor Joseph Bonomi the Jounger, que realizó este  cuadro inspirado en la luz que vio en este eclipse, «1860 solar eclipse observation»:

OBJETIVOS DE LAS EXPEDICIONES y LA IMPORTANCIA DE LAS FOTOGRAFÍAS DEL ECLIPSE DEL 18 DE JULIO DE 1860

EL OBJETIVO científico primordial fue estudiar la aureola que se podía ver alrededor del disco lunar en el momento álgido del eclipse total. Había 3 hipótesis: la Teoría Topográfica (las causas eran adyacencias del sol), la Teoría Atmosférica (la causa era nuestra atmósfera, que formaba masas nubosas que se condensaban al descender la temperatura bruscamente) y la Teoría Óptica (propiedades de la luz sobre la superficie del borde lunar y su movimiento). Esta última era la más común, lo que se veía era la atmósfera lunar, no la del sol, es decir, que esas “cosas” que surgían en la aureola eran volcanes lunares, vapor lunar…
(Hay que recordar que la fotografía estaba todavía en sus inicios, el daguerrotipo se había inventado en 1839, por lo que las fotografías de este eclipse, en especial las alavesas y las de Castelló, fueron un gran avance).
A España vinieron los fotógrafos astronómicos más importantes: Warren de la Rue (Director de la Royal Society e inventor de aparatos para fotografiar astros, que se instaló en la localidad alavesa de Rivabellosa) y el italiano jesuita Angelo Secchi (director del observatorio del Colegio Romano, que se instaló en el desierto de las Palmas, en Castelló).

LA IMPORTANCIA DE LA FOTOGRAFÍA se basa en que la idea era comparar las fotografías de las protuberancias, de una y otra estación (Vitoria y Castelló), y en el caso de haber coincidencia, significaría que éstas eran propias del Sol, con lo que quedaría probada la Teoría Topográfica. El problema se planteaba en saber si saldrían reflejadas en las placas, pues al no haber precedente, no se sabía el tiempo que había que dar de exposición.
El prestigioso fotógrafo Warren de la Rue (1815-1889) trasladó a Álava su fotoheliógrafo del Observatorio de Kew (en la foto anexa), un aparato de su invención, para retratar el Sol, con un objetivo de 3,5 pulgadas, corregido para los colores azul-violeta.
Para sostenerlo, hubo que fabricar un andamiaje de hierro fundido, más manejable, que el de hierro que había en Kew. También ideó un edificio portátil prefabricado, en la mitad del cual estaba el telescopio y en la otra mitad el cuarto oscuro, para revelar las fotografías. El edificio estaba tapado con una lona que se iba mojando, para bajar la temperatura. Todo este material, que fue traído desde Inglaterra, junto a otros aparatos de observación, pesaba casi dos toneladas.
De la Rue obtuvo en total obtuvo 35 imágenes de todas las fases del eclipse. Dos de ellas de considerable tamaño, con una exposición de 60 segundos, en las que las protuberancias rojas estaban perfectamente marcadas.
Por otro lado, en Castelló (en la ermita del Carmen del «Desierto de Las Palmas»), el jesuita Pietro Angelo Secchi (director del Observatorio del Colegio Romano), para realizar las fotografías, se trajo el telescopio de Chauchoix, de su , de 162 milímetros de abertura y dos metros y medio de distancia focal. Esta expedición fue sufragada por el Papa. Foto de Secchi:

Aunque el mérito de estas fotografías se adjudicó en esa época a Secchi (por ser su telescopio y su expedición), el fotógrafo encargado de hacer las fotos de Castelló fue el valenciano José Monserrat i Riutort. Montserrat ya en 1840 había construido él una cámara oscura y varios daguerrotipos y fue catedrático de química en la U. de Valencia y su ayudante (Orellana) Este, ayudado por el Padre Vinader (catedrático de física del Seminario de Salamanca), y su discípulo, Orellana, obtuvo nueve fotografías de la parcialidad y cinco de la totalidad del eclipse. Retrato de Montserrat:

Esas catorce fotografías de Monserrat se custodiaron en el Observatorio de Madrid, a la disposición de todos los astrónomos que quisieran examinarlas y posteriormente se realizaron 100 copias que Antonio Aguilar (observatorio de Madrid) envió a las Academias y Observatorios europeos. Foto del campamento de (Secchi es el del medio, de negro y sombrero blanco (archivo INAF Observ. astronómico de Roma), las fotos de Montserrat del eclipse las podéis ver más abajo):

CONCLUSIÓN: Una vez comparadas las fotografías de las dos estaciones de observación y corregido el efecto de paralaje de la Luna, por la distinta posición geográfica de los observadores, se concluyó que las protuberancias eran las mismas y que por lo tanto el fenómeno era solar, era el sol es el que estaba rodeado de una capa gaseosa de donde salían esas erupciones solares gigantescas que luego volvían a caer a él, no era pues aureola de la luna (a pesar de las fotos, muchos científicos importantes, entre ellos los españoles del Observatorio de San Fernando, que también estaban en Castelló, siguieron diciendo que las protuberancias eran fenómenos ópticos, al menos hasta que en 1868 los científicos Janssen y Lockyer comprobaron que, aplicando el espectroscopio tangencialmente al disco solar, se podían observar las protuberancias en el Sol, sin necesidad de que hubiera un eclipse.

Pero hablando de primeras fotos y de dar al César lo que es del César……:  Tras la historia alavesa, hablemos ahora sobre…

LA PRIMERA FOTO REAL DE UN ECLIPSE TOTAL DE SOL

Como comentaba al principio, hay 3 hitos antes que la foto de Rivabellosa:
1.- 1842. Sólo 3 años después del invento de la fotografía hubo un eclipse total y se fotografió, claro, pero las fotos tenían muchos minutos de exposición y no se veía nada, no servían. El astrónomo G.A. Majocchi consiguió un daguerrotipo pero de la fase parcial del eclipse, del eclipse total no se ha conservado ninguna foto.

2.- 1851 (28-julio): Este eclipse fue el primero de los fotografiados en realidad. La fama se la lleva Johann Julius Friedrich Berkowski, quien realizó fotos del eclipse total para el Observatorio Real de KönigsBerg, Prusia.

Esta sería la 1a. foto, un daguerrotipo de muy poca calidad por los minutos de exposición, aunque se veía la corona. La imagen necesitó exposición de 86 segundos en total. Gracias al blog de «El album de Jep), leía que en Barcelona, donde más se había desarrollado esa incipiente técnica científica llamada fotografía, también se fotografió ese eclipse de 1851, en dos expediciones que se enviaron a Montjuïc y la Ciutadella. El daguerrotipo de Montjuïc fue operado por Andreu Giró Aranols, ayudado por Paulí Cabanes y el de la Ciudadela por el pintor y académico Vicent Rodés.  De esta última no se sabe nada, seguramente no tuvieran éxito, pero desde Montjuïc se hicieron seis daguerrotipos (hoy están desaparecidos) ya que en la sesión de la Academia del 29-10-1851, consta que el académico Francesc Domènech Maranges, ofreció a la institución “un cuadro fotográfico con seis vistas tomadas desde Montjuich y bajo su dirección, del eclipse solar del 28 de julio último” y años más tarde, en 1898, el astrónomo Comas y Solà decía en una conferencia en el Ateneo de BCN, que estos daguerrotipos “obran actualmente en poder de la citada academia”.  Como no aparecen… ahí se queda, en que haberlos, los hubo, pero nos abemos cómo eran.

La foto de Friedrich Berkowski, editada a más calidad y ampliada:

– 1854 (26-mayo): Se conservan 7 de los 8 daguerrotipos del eclipse total de EEUU que hicieron los hermanos William y Frederick Langenheim, si bien muestran imágenes de la fase parcial, ninguna de la fase de oscuridad total, como se aprecia en las fotos.

-1860 (28 de julio): aunque las más importante, por su calidad, son las 2 fotos del eclipse total de nuestro amigo Warren (que están en la Royal Astronomy de Londres), también consiguió 4 imágenes espectaculares el catalán Vinader, del equipo de Angelo Secchi, desde Castelló. 

Fotos originales y una foto del campamento de Secchi en Castelló:

Y una vez más Barcelona aunque casi en el olvido: en el Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña, hay dos placas de vidrio –un negativo y un positivo– que reproducen un cuadro que muestra cinco daguerrotipos del eclipse del 18 de julio de 1860, tomados por los fotógrafos “Franck y Wigle” desde la montaña de Montjuïc de Barcelona. «La Academia compró estos daguerrotipos. En 1921 los dejó al astrónomo Josep Comas i Solá para ser exhibidos en la Exposición Internacional de Astronomía celebrada en Barcelona ese mismo año. Desde entonces no se ha tenido otra noticia de esos originales».  Reproducción fotográfica de los daguerrotipos del eclipse solar de 1860 hechos por “Franck y Wigle”. Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña. Ref: CTC – SMC351C – D0006 – SOL NEG. (gracias al blog de El_album_de_Jep cuyo enlace podéis ver en las Fuentes del final):

PRIMERAS FOTOS DE LA LUNA
Al hilo de lo anterior y puesto que interviene Warren, apuntar que ya el primer año tras el nacimiento de la fotografía,  el 23 de mayo de 1840, el profesor de química de la U. De New YorkJohn William Draper hizo un daguerrotipo de la luna usando un reflector, aunque la calidad dejaba mucho que desear: esta es la foto, y al lado, una restauración realizada por el Museo de Arte Metropolitano de Nueva York, EE.UU.
La primera foto del sol se obtuvo a sólo 6 años del nacimiento de la fotografía, en 1845.
Fue un daguerrotipo realizado por los físicos Armand-Hippolyte-Louis Fizeau y León Foucault (el del péndulo de Foucault, sí) en el Observatorio de París. Esta es esa foto:
En 1852 nuestro amigo Warren de la Rue tomó las primeras imágenes de la luna en polacas de colodión húmedas, utilizando un reflector de 33 cm con 3,05 m de distancia focal. Uno de los cráteres de la Luna lleva su nombre hoy en día. Las fotos de De la Rue:

Para que se vea como avanzaba la fotografía, el hijo de Draper, Henry Draper, tomó esta fotografía en 1863: ANECDOTARIO Y ALUSIONES DE FAMOSOS:

RAMON Y CAJAL EN ÁLAVA:  Junto a Warren de la Rue y decenas de científicos y vecinos, ese 18 de julio, un niño de 8 años estuvo con su padre, aficionado a la astronomía, viendo el eclipse en el Puntal (un monte alavés en Quintanilla de la ribera, al lado de Rivabellosa).
Se llamaba Santiago Ramón y Cajal, quien, 46 años después, fue Premio Nobel de Medicina y padre de la neurociencia.
Más tarde Ramón y Cajal lo describió en uno de sus escritos:
«El eclipse de sol del año 60 había sido anunciado por los diarios y fue esperado por la gente con gran impaciencia. Muchas personas, protegiendo sus ojos con cristales ahumados, corrieron hacia colinas donde podían ver el eclipse con mejor comodidad. […].¿Y si la Luna se olvida de seguir el curso calculado?
[…] Es justo reconocer que Diana, la Luna, no necesitó ninguna advertencia. Llegó la hora anunciada y los cálculos se cumplieron con exactitud. Durante el eclipse, la inquietud llena toda la naturaleza, como me hizo observar mi padre.
Para animales y plantas, acostumbrados a la alternancia regular de luz y oscuridad, el eclipse es una especie de contradicción, como si de repente las fuerzas naturales que gobiernan su vida fallaran.
Para mí, el eclipse del 60 fue toda una revelación. Comprendí que el hombre […] tiene en la ciencia un instrumento poderoso de previsión y dominio».

RICARDO BECERRO DE BENGOA, en su «Libro de Álava» comenta: «Rivabellosa: lugar doblemente célebre por un hecho histórico y otro científico. El primero fue la reunión de las Juntas Generales de Alava en 11 y 12 de octubre de 1463, en la que se discutió y aprobó el famoso cuaderno de las Ordenanzas. El segundo […] Trasladóse este ilustre hombre [Warren de la Rue] a Rivabellosa con ocasión del eclipse de 18 de Julio de 1860, situó su observatorio en una altura inmediata (El Puntal), y allí, con su aparato foto-heliográfico, obtuvo magníficas pruebas fotográficas, que demostraron que dichas protuberancias de hidrógeno incandescente pertenecían al sol. Creo que el Ayuntamiento del pueblo debía conmemorar estos dos hechos, recordándolos en dos inscripciones grabadas en dos piedras que se incrustasen en la fachada de la casa del municipio».
(No se ha hecho caso del todo a Becerro de Bengoa pero al menos en 1988 se puso un monolito en la plaza Mayor recordando el 525 aniversario  de las Juntas de 1463 celebradas allí, pero de Warren y sus fotografías… tan sólo un buzón en el monte, que no sé quien puso, con una figura de un astrónomo mirando al cielo.)  En 2010, la asociación sociocultural Lagunak Erribera Beitia de Rivabellosa, junto con la asociación astronómica Orión de Miranda, prepararon una serie de actividades en el pueblo para conmemorar el 150 aniversario, entre las que se incluyeron observaciones solares y astronómicas, charlas y exposiciones.

BIOGRAFÍA DE WARREN DE LA RUE,  ¿INVENTOR DE LA BOMBILLA INCANDESCENTE TAMBIÉN?.

Nació en Guernsey, una isla británica ubicada en el Canal de la Mancha, en 1815 y murió en Londres el 22 de abril de 1889. Se interesó desde el principio por la fotografía y se le tiene como el precursor de la fotografía astronómica.
En 1852 tomó las primeras imágenes de calidad de la luna, con sistemas reflectores de su propia invención y con sólo 10-30 segundos decexposición (algo inusual en la ápoca ya que incluso para objetos cercanos se usaban mayores exposiciones). Hoy uno de los cráteres de la luna lleva su nombre.
En 1857 inventó el fotoheliógrafo, que era un gran aparato exclusivo para fotografiar el Sol, que luego llevó al eclipse de 1860 en Álava.
En 1861, desarrolló una técnica fotográfica estereoscópica con la que reveló la verdadera naturaleza de las manchas solares vistas en Álava.
Lo visto en Rivabellosa en el eclipse de 1860 lo transmitió a la Real Sociedad de Londres en tres comunicados:
-«On the Total Solar Eclipse of luly 18th, 1860, Observed at Rivabellosa, near Miranda de Ebro, in Spain»,
-«Comparison of Mr. De la Rue’s and Padre Secchi in Eclipse Photographs»
– «On the Total Solar Eclipse of july 18,1860, Observed at Rivabellosa, Near Miranda de Ebro, in Spain».
¿INVENTOR DE LA BOMBILLA?
En 1840, con sólo 25 años, desarrolló un prototipo de bombilla incandescente al encerrar un filamento de platino en un tubo de vacío. Pasó electricidad por el filamento haciéndolo arder emitiendo luz y calor, permitiendo, por la ausencia de gas en el interior del tubo que el material del filamento tomase gran temperatura sin quemarse inmediatamente: en resumen, la primera bombilla incandescente
Pero era muy caro y por ello no podía comercializarse…
En 1875 Henry Woodward y Matthew Evans se hicieron con la patente de esta bombilla, mejorada, más barata y mejor (con un filamento de carbono más barato y accesible a la población) y en 1879, Thomas Alva Edison les compró la patente y lo comercializó, quedándose durante muchas décadas como inventor de la bombilla, algo que ahora está en entredicho.
De la Rue fue pues un visionario adelantado a su época (también fotografió Júpiter y Saturno con sus anillos y satélites y otras fotografías espectaculares, y nunca antes vistas con tal nitidez, de la luna).

Fuentes:

– Airy, G. B. «Informe de las observaciones del eclipse solar total del 18 de julio de 1860, realizadas en Hereña, cerca de Miranda de Ebro; con las actas generales de la expedición Himalaya para la observación del eclipse solar total«.  Por G. B. Airy, Astrónomo Real. Volumen XXI, de 9 de noviembre de 1860, de  la revista «Monthly Notices of the Royal Astronomical Society (MNRAS)»
– Canseco Cabllé, Manuel. “Eclipses totales de sol en Castelló de la Plana. 1860 y 1905”, Año 2005.
–  Chambers,  George F. “A handbook of descriptive and practical astronomy», 1889.
– De la Rue, Warren 1862:  Manuscrito «On the total solar eclipse of July 18th 1860 observed at Rivabellosa, near Miranda de Ebro in Spain«.  The Royal Society: Science in the Making y el
Libro final publicado, similar al manuscrito.
– Del Val, Venancio. Libro “Calles vitorianas”, 1979
– De Velasco, Ladislao. “Memorias de antaño”

– Díaz, Jesús Ildefonso. «La primera fotografía de la corona solar fue hecha en España. El eclipse de Sol de 1860 y la Real Academia de Ciencias«. Texto escrito en: Revista de la Real Academia de Ciencias Exactas Físicas y Naturales.(2014).  Vídeo de la conferencia de 7-3-2013  
– El album de Jep

– Mädlher, Johann Heinrich von, «Über totale Sonnenfinsternisse: mit besonderer Berücksichtigung der Finsterniss vom 18. Juli 1860«. Año 1861
– Ruiz de Castañeda, A., 1860, «Observaciones sobre el eclipse solar del 18 de julio de 1860, Revista de Obras Públicas Tomo I»
–  Real Observatorio de Madrid. “Instrucción sobre el eclipse de sol».
– Web “Google Arts & Culture
– Diario El Correo. Artículo de Francisco Góngora: “Ramón y Cajal, De la Rue y el histórico eclipse de 1860 visto desde Álava”
– Cadena Ser Vitoria, artículos de Iñaki Armentia: «De Tartu, Estonia, a Vitoria-Gasteiz para observar el eclipse de 1860«, 12-11-2024 y «La primera fotografía de un eclipse total de sol se obtuvo en Rivabellosa (Álava) en 1860«, 22-10-2024
– Fotografías del Archivo Municipal y diversas webs

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